¿Cómo se descongela un embrión?

cómo se descongelan los óvulos

La criopreservación ha marcado un antes y un después en la medicina reproductiva. Gracias a los avances en las técnicas de laboratorio, hoy en día es posible conservar células reproductivas y embriones durante años manteniendo intacto su potencial de implantación. Cuando llega el momento de buscar el embarazo utilizando estos recursos preservados, es completamente natural que surjan dudas sobre los procedimientos técnicos y clínicos que se llevan a cabo.

En las consultas de reproducción asistida, una de las inquietudes más frecuentes de las pacientes es entender exactamente qué ocurre en el laboratorio. Así como muchas mujeres se informan sobre cómo descongelar óvulos tras un tratamiento de preservación de la fertilidad, aquellas parejas o pacientes que cuentan con embriones criopreservados de un ciclo anterior de Fecundación in Vitro (FIV) desean saber paso a paso cómo vuelven a la vida celular sus futuros embriones.

A lo largo de este artículo, explicaremos de forma objetiva y detallada en qué consiste el proceso de desvitrificación embrionaria, que no es otra que que descongelar un embrión, además de cómo se prepara el cuerpo de la mujer para recibir al embrión y qué factores influyen en el éxito del tratamiento.

¿Qué es la desvitrificación embrionaria?

Aunque coloquialmente utilizamos el término «congelar» y «descongelar», en la reproducción asistida moderna la técnica empleada se llama vitrificación y desvitrificación.

La diferencia fundamental radica en la velocidad del cambio de temperatura. La congelación tradicional permitía la formación de pequeños cristales de hielo en el interior de las células, lo que podía dañar sus estructuras internas. La vitrificación, por el contrario, es un enfriamiento ultrarrápido (hasta los -196 ºC) utilizando sustancias llamadas crioprotectores. Al realizar el proceso inverso (la desvitrificación), el embrión pasa de un estado similar al vidrio sólido a recuperar su temperatura biológica (37 ºC) en cuestión de segundos, evitando cualquier daño celular.

Similitudes y diferencias: cómo descongelar óvulos frente a descongelar un embrión

A nivel técnico, cuando los embriólogos se plantean cómo descongelar óvulos o cómo desvitrificar un embrión, el protocolo de laboratorio que siguen es prácticamente idéntico.

La principal diferencia radica en la biología de la propia célula. Un óvulo es una única célula de gran tamaño con un alto contenido en agua, lo que históricamente hacía más compleja su supervivencia. Un embrión, dependiendo del día de desarrollo en el que se haya vitrificado (por ejemplo, en fase de blastocisto en el día 5), es un conjunto de múltiples células. Gracias a los medios de cultivo y crioprotectores actuales, ambos procesos ofrecen unas tasas de supervivencia excelentes.

El proceso paso a paso en el laboratorio

El trabajo en el laboratorio de embriología requiere de una precisión microscópica. El proceso de desvitrificación de un embrión se realiza el mismo día en que está programada la transferencia embrionaria al útero materno y consta de los siguientes pasos:

  1. Identificación estricta: Se localiza el soporte (una pequeña pajuela) donde está guardado el embrión en los tanques de nitrógeno líquido, verificando en múltiples ocasiones la identidad de los pacientes.
  2. Calentamiento ultrarrápido: La pajuela se extrae del nitrógeno líquido (-196 ºC) y se sumerge inmediatamente en un medio de cultivo a 37 ºC. Este cambio drástico es clave para la supervivencia celular.
  3. Lavado de crioprotectores: El embrión se pasa por diferentes placas de cultivo con concentraciones decrecientes de medios especiales. El objetivo es extraer de sus células las sustancias crioprotectoras que se usaron para congelarlo y rehidratarlo progresivamente.
  4. Evaluación de la viabilidad: Tras un periodo de reposo en la incubadora (generalmente entre 2 y 4 horas), los embriólogos evalúan morfológicamente el embrión bajo el microscopio para confirmar que ha sobrevivido al proceso y que sus células han retomado su actividad normal.

La preparación del endometrio: el papel de la paciente

Mientras el laboratorio planifica la desvitrificación, el equipo ginecológico se centra en preparar el «nido» que acogerá al embrión: el endometrio de la paciente. A este proceso se le denomina preparación endometrial y puede realizarse de dos formas principales:

  • Ciclo natural: Se aprovecha el ciclo menstrual natural de la mujer, monitorizando mediante ecografías el crecimiento de su propio folículo y el grosor del endometrio. Se suele indicar en mujeres con reglas muy regulares.
  • Ciclo sustituido: Se administran medicamentos hormonales (estrógenos y progesterona) para imitar el ciclo natural y asegurar que el endometrio alcance el grosor y el aspecto trilateral óptimo para la implantación.

Es importante consultar con un equipo médico especializado para determinar qué tipo de preparación endometrial es la más adecuada según el historial clínico de la paciente.

Probabilidades de supervivencia y éxito tras descongelar un embrión

La introducción de la vitrificación ha supuesto un cambio de paradigma. Actualmente, las tasas de supervivencia embrionaria tras la desvitrificación superan el 90-95% en la mayoría de los laboratorios de alta calidad.

Esto significa que, en la inmensa mayoría de los casos, el embrión sobrevive intacto y conserva exactamente el mismo potencial de implantación que tenía en el momento en el que fue vitrificado. Transferir embriones congelados (lo que conocemos como criotransferencia) ofrece hoy en día tasas de éxito clínico comparables, e incluso en algunos contextos superiores, a las de las transferencias de embriones en fresco, ya que permite realizar el proceso en un ciclo en el que el cuerpo de la mujer no está sometido al estrés hormonal de la estimulación ovárica.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Es doloroso el proceso para la paciente? En absoluto. El proceso de desvitrificación se realiza íntegramente en el laboratorio. Para la paciente, el único paso clínico es la transferencia embrionaria, la cual es un procedimiento rápido, ambulatorio y completamente indoloro (similar a una citología rutinaria), que no requiere anestesia ni ingreso hospitalario.

¿Cuánto dura el tratamiento completo? El proceso de descongelación en el laboratorio dura apenas unos minutos, seguidos de unas horas de observación en la incubadora. Sin embargo, para la paciente, el tratamiento de preparación endometrial previo suele durar entre 12 y 15 días desde el inicio de la regla hasta el día de la transferencia.

¿Qué probabilidades de embarazo tiene? Las probabilidades dependen principalmente de la edad de la mujer en el momento en que se generó y vitrificó el embrión, así como de la calidad morfológica o genética de este. Como mencionamos, la técnica de vitrificación garantiza que el embrión no pierda calidad durante el tiempo que permanece congelado.

¿Cuándo acudir a un especialista? Si cuentas con embriones vitrificados en tu clínica y deseas intentar un nuevo embarazo, puedes pedir cita en cualquier momento. Si estás experimentando dificultades para concebir de forma natural tras un año de intentos (o seis meses si eres mayor de 35 años), es el momento de realizar una consulta médica inicial.

Conclusión

Comprender la ciencia que hay detrás de la reproducción asistida, desde saber cómo desvitrificar óvulos hasta conocer el meticuloso cuidado que ponemos en descongelar un embrión, ayuda a reducir la incertidumbre y a afrontar el tratamiento con mayor tranquilidad.

La tecnología de vitrificación actual es extremadamente segura y eficaz. El paso de un estado de criopreservación a la reactivación biológica es un procedimiento rutinario y altamente estandarizado en los laboratorios de embriología, lo que garantiza que tus embriones cuenten con las máximas posibilidades de dar lugar a un embarazo evolutivo y sano.

Recuerda que este artículo tiene un propósito divulgativo e informativo. Cada caso debe ser valorado por un especialista de forma individualizada para establecer el diagnóstico y el protocolo médico más adecuado.

Bibliografía y fuentes de referencia

Para garantizar el rigor médico de este artículo, la información ha sido contrastada con publicaciones y guías clínicas de las instituciones más relevantes en el campo de la reproducción humana:

  • Sociedad Española de Fertilidad (SEF): Guías de práctica clínica sobre vitrificación de ovocitos y embriones, y protocolos de transferencia de embriones criopreservados. (sefertilidad.net)
  • European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE): Consensos sobre buenas prácticas en los laboratorios de Fecundación in Vitro (FIV) y criobiología. (eshre.eu)
  • American Society for Reproductive Medicine (ASRM): Recomendaciones sobre la criopreservación de embriones y la preparación endometrial para ciclos de transferencia diferida. (asrm.org)
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