
Cuando una pareja inicia el camino hacia la maternidad o paternidad y el embarazo se hace esperar, es natural sentir cierta inquietud. Es importante recordar que no estás solo en este proceso y que, en aproximadamente la mitad de los casos, la dificultad para concebir se relaciona con factores masculinos. Por esta razón, el estudio de fertilidad masculina suele ser uno de los primeros pasos que recomendamos realizar.
Dentro de este estudio, la prueba fundamental es el seminograma, también conocido como espermiograma. Conocer los valores normales seminograma te ayudará a entender mejor tu salud reproductiva y a valorar, junto a un especialista, si es necesario recurrir a tratamientos de reproducción asistida para cumplir vuestro sueño.
Por ejemplo, en casos de alteraciones leves de la movilidad o concentración de los espermatozoides, técnicas sencillas como la inseminación artificial pueden ser una opción excelente y muy poco invasiva para lograr el embarazo.
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Toggle¿Qué es un seminograma y por qué es tan importante?
El seminograma es un análisis básico pero sumamente informativo de una muestra de semen. Su principal objetivo es evaluar la calidad del eyaculado analizando parámetros tanto físicos como microscópicos. Esta prueba permite a los especialistas identificar posibles barreras en el camino de los espermatozoides hacia el óvulo.
Es importante destacar que el seminograma no ofrece un diagnóstico definitivo de infertilidad por sí solo. La calidad seminal es muy variable y puede verse influenciada por factores temporales como el estrés, la fiebre o el estilo de vida. Por ello, si un resultado sale alterado, se recomienda repetir la prueba al cabo de unos tres meses, que es el tiempo aproximado que tarda el cuerpo en generar un nuevo ciclo completo de espermatozoides (espermatogénesis).
Preparación previa: la importancia de la abstinencia
Para obtener resultados fiables y comparables con los estándares internacionales, es fundamental seguir unas pautas sencillas antes de la recogida de la muestra:
- Abstinencia sexual: Se debe mantener un periodo de abstinencia de entre 3 y 5 días antes de la prueba. Un tiempo menor podría disminuir la concentración de espermatozoides, mientras que un periodo mayor podría reducir su movilidad.
- Higiene y recogida: La muestra se obtiene por masturbación y debe recogerse en un frasco estéril. Es muy importante que se recoja el eyaculado completo, especialmente la primera fracción, que es la que contiene la mayor concentración de espermatozoides.
- Transporte de la muestra: Si la muestra no se obtiene en la clínica, debe entregarse en el laboratorio en un plazo máximo de una hora, manteniéndola a temperatura corporal (por ejemplo, en un bolsillo interior).
¿Cómo interpretar los resultados de un seminograma?
Interpretar un seminograma requiere evaluar dos grandes categorías de parámetros: los macroscópicos, que se observan a simple vista, y los microscópicos, que exigen el uso de tecnología especializada en el laboratorio.
Parámetros macroscópicos: la primera impresión del semen
Estas características nos aportan información indirecta sobre el funcionamiento de las glándulas accesorias masculinas, como la próstata y las vesículas seminales:
- Volumen: La cantidad de eyaculado debe ser de al menos 1,5 mililitros. Un volumen inferior (hipospermia) podría deberse a una obstrucción o a una recogida incompleta de la muestra.
- pH seminal: Mide el nivel de acidez. El valor normal debe ser igual o superior a 7,2. Alteraciones en este parámetro pueden sugerir infecciones o disfunciones en las vesículas seminales o la próstata.
- Color y aspecto: Lo habitual es un aspecto homogéneo y un color gris opalescente o ligeramente amarillento. Tonos rojizos pueden indicar la presencia de sangre, mientras que un color muy transparente podría sugerir baja concentración de espermatozoides.
- Licuefacción: Tras eyacular, el semen tiene una consistencia gelatinosa que debe volverse líquida en los 60 minutos siguientes. Si no se licúa correctamente, los espermatozoides tendrán más dificultades para moverse libremente.
Parámetros microscópicos: el detalle celular
A través del microscopio se analizan las células de forma directa para determinar si cumplen con las condiciones biológicas necesarias para fecundar:
- Concentración y recuento total: Se mide cuántos espermatozoides hay por mililitro (mínimo 15 millones) y en todo el eyaculado (mínimo 39 millones).
- Movilidad o motilidad: No solo importa cuántos hay, sino cómo se mueven. La Organización Mundial de la Salud (OMS) evalúa la movilidad progresiva (espermatozoides que avanzan en línea recta) y la movilidad total (todos los que muestran algún tipo de movimiento).
- Morfología: Analiza la forma del espermatozoide (cabeza, pieza intermedia y cola). Para que se considere normal, al menos un 4% del total debe tener una estructura anatómica perfecta.
- Vitalidad: Determina el porcentaje de espermatozoides vivos en la muestra. Es un parámetro crucial cuando se observa muy baja movilidad, ayudando a discernir si los espermatozoides están inmóviles pero vivos, o si no son viables.
¿Cuáles son los rangos normales de un espermograma?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publica periódicamente manuales con los valores de referencia inferiores, basados en estudios de hombres que han logrado ser padres de forma natural en menos de un año. Los valores límite que determinan si una muestra se considera normozoospérmica (dentro de los rangos habituales) son los siguientes:
| Parámetro seminal | Valor de referencia mínimo (OMS) |
|---|---|
| Volumen del eyaculado | Mayor o igual a 1,5 ml |
| pH seminal | Mayor o igual a 7,2 |
| Concentración de espermatozoides | Mayor o igual a 15 millones/ml |
| Número total de espermatozoides | Mayor o igual a 39 millones por eyaculado |
| Movilidad total (PR + NP) | Mayor o igual al 40% |
| Movilidad progresiva (PR) | Mayor o igual al 32% |
| Vitalidad (espermatozoides vivos) | Mayor o igual al 58% |
| Morfología normal | Mayor o igual al 4% |
¿Qué valores indican fertilidad en el esperma?
Es muy común pensar que un seminograma que se encuentra por encima de los límites mínimos de la OMS garantiza al 100% la fertilidad. Sin embargo, la realidad médica es más compleja. Estos parámetros actúan como una guía de probabilidad.
Un hombre con valores ligeramente por debajo de la referencia puede lograr un embarazo de forma natural si su pareja presenta una excelente fertilidad que compense estos factores. Del mismo modo, un seminograma con valores perfectos no asegura la concepción si existen otras variables no detectadas, como problemas en la fragmentación del ADN espermático o factores femeninos asociados, por ejemplo, alteraciones hormonales vinculadas al Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).
¿Qué pasa si tengo 2% de espermatozoides normales?
Si los resultados de tu seminograma muestran que tienes un 2% de espermatozoides con morfología normal, el diagnóstico médico correspondiente es la teratozoospermia (cuando el porcentaje de formas normales es inferior al 4%).
Queremos transmitirte tranquilidad: tener un 2% de espermatozoides normales no significa que seas estéril ni que no puedas ser padre. Aunque las probabilidades de un embarazo natural puedan disminuir debido a que la morfología dificulta que el espermatozoide penetre la capa externa del óvulo, existen soluciones eficaces. En el laboratorio de reproducción asistida se pueden seleccionar cuidadosamente los espermatozoides con mejor forma mediante técnicas como la ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) para facilitar la fecundación de manera directa.
Principales diagnósticos tras un análisis seminal
Cuando uno o varios de los parámetros analizados no alcanzan los niveles de referencia recomendados por la OMS, se utilizan términos específicos para definir la muestra:
- Normozoospermia: Todos los valores analizados se encuentran dentro de los rangos de normalidad.
- Oligozoospermia: La concentración de espermatozoides es inferior a 15 millones por mililitro.
- Astenozoospermia: La movilidad progresiva de los espermatozoides está por debajo del 32%.
- Teratozoospermia: El porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales es inferior al 4%.
- Necrozoospermia: El porcentaje de espermatozoides vivos es inferior al 58%.
- Azoospermia: Es la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado, una situación que requiere un estudio detallado por parte del urólogo para identificar si su origen es obstructivo o secretor.
¿Cómo mejorar la calidad de los espermatozoides?
La espermatogénesis es un proceso dinámico y constante. Esto significa que la calidad seminal puede mejorar de manera significativa adoptando hábitos de vida saludables:
- Alimentación equilibrada: Una dieta rica en antioxidantes (vitaminas C, E y zinc), presentes en frutas, verduras y frutos secos, ayuda a combatir el estrés oxidativo que afecta a los espermatozoides.
- Evitar tóxicos: El tabaco y el alcohol influyen directamente de forma negativa en la concentración y movilidad espermática.
- Controlar la temperatura testicular: Los testículos deben estar a una temperatura ligeramente inferior a la del resto del cuerpo. Se recomienda evitar el uso de ropa interior muy ajustada y no colocar dispositivos calientes, como ordenadores portátiles, directamente sobre el regazo.
- Suplementación médica: En ciertos casos, el especialista puede recomendar suplementos de ácido fólico, coenzima Q10 o L-carnitina para potenciar la calidad seminal de cara a la búsqueda del embarazo.
Conclusión
Realizarse un seminograma es un acto de compromiso y cuidado en el camino hacia la construcción de una familia. Aunque recibir los resultados de una prueba de fertilidad puede generar cierta vulnerabilidad, recuerda que cada hallazgo nos aporta información valiosa para diseñar el camino más corto y seguro hacia vuestro bebé.
Si tienes dudas sobre tus resultados o queréis dar el siguiente paso, en Next Fertility estamos a tu disposición para acompañarte con la máxima profesionalidad, empatía y tecnología avanzada, ofreciéndote un diagnóstico personalizado y adaptado a vuestras necesidades.
Referencias bibliográficas
World Health Organization. (2021). WHO laboratory manual for the examination and processing of human semen (6th ed.). World Health Organization.
Cooper, T. G., Noonan, E., von Eckardstein, S., Auger, J., Baker, H. W., Behre, H. M., … & Griffin, T. (2010). World Health Organization reference values for human semen characteristics. Human Reproduction Update, 16(3), 231-245.
Krausz, C. (2011). Male infertility: prevalence, risk factors and clinical evaluation. Andrology, 1(2), 112-120.